Los Marrones Compartir
1.- Definición de marrón:
Un marrón (brown) es todo aquel trabajo que nadie desea realizar.
Dependiendo de la situación desde la que se observe, el marrón puede tomar distintas connotaciones:
Desde el punto de vista del jefe:
Es aquella tarea de suma importancia para el desarrollo estratégico de la empresa que ha de ser realizada con el máximo esmero y en el menor plazo posible.
Desde el punto de vista del empleado:
Es el hartarse a currar, normalmente como consecuencia de la última idea genial del jefe, con un trabajo que no suele servir para nada, pero que debería estar listo ayer.
Agravantes que pueden darse en un marrón:
- Urgencia
- Nocturnidad
- Alevosía
- Recochineo
- Inutilidad
Cómo reconocer un marrón:
En general, los marrones se reconocen inmediatamente, pero por si el lector
es aún novato en estas lides y tiene dificultades en reconocerlos, se dan a continuación algunas pistas:
Introducción: Por regla general, la introducción del marrón suele llevarse a
cabo por medio de frases del estilo de: “Oye, tú no tienes nada urgente que hacer, ¿verdad?” o “Mira, ha surgido una cosa que hay que resolver esta
misma tarde”
Síntomas: Una vez que el marrón ha caído encima, se le puede reconocer por
los siguientes síntomas:
- Nerviosismo y desasosiego
- Ojeras, dificultad para conciliar el sueño
- Mala leche, en función del tipo y plazos del marrón
- Incremento desusado en el número de visitas que tu jefe hace a tu puesto
para ver “qué tal”
- Aumento alarmante en el consumo de café
- Salida de la oficina a horas intempestivas con la inquietante sensación de
que uno va a casa de visita.
La prueba del nueve:
Si, pese a las indicaciones anteriores, el lector aun no tiene claro sí lo
que le ha caído encima es un marrón, puede llevar a cabo la llamada prueba del
nueve del marrón: solicítese ayuda a un compañero referente al marrón objeto
de sospechas. Si el compañero responde con alguna de las siguientes evasivas:
“Es que yo no sé nada de eso”, “Es que estoy muy ocupado” (cuando
ostensiblemente se ve que no está haciendo nada) o “Mira, a mí no me líes”;
puede estarse plenamente seguro de que uno se está enfrentando a un auténtico
y genuino marrón.
2.- Sujetos activos y pasivos del marrón:
El marrón tiene como principal característica la presencia de numerosos
sujetos involucrados en su ciclo de vida y a los que nos referiremos
continuamente a lo largo del documento. Lo que sigue es una lista incompleta
de los sujetos más comunes implicados:
2.1.- Sujetos Activos
Los sujetos activos del marrón son los encargados de dirigir los marrones
hacia los sujetos pasivos. Dependiendo del organigrama de la empresa, los
sujetos activos pueden, a su vez, ser sujetos pasivos de otros.
La siguiente lista describe los tres tipos más usuales de sujetos activos,
en orden creciente de actividad marronera.
Enmarronador (Browner)
El browner es aquel sujeto que, por las características de su puesto (o de
su forma de ser, que hay de todo) asigna marrones a los demás. Cualquier
persona que consciente o inconscientemente te suelte un marrón adquiere
automáticamente la categoría de browner.
El browner suele asignar marrones de forma esporádica o prolongada en el
tiempo. También existen browners que marronean de forma más periódica, pero
siempre con un volumen reducido de marrones.
No debe odiarse en exceso al browner, ya que él, a su vez, suele tener otros
browners por encima que generan los marrones y él se limita a reasignar
(usando una técnica de Brown Throwing, que se verá más adelante)
Asignador de marrones (Brown Dispatcher):
El brown dispatcher es un tipo especial de browner, cuya función es la
asignación periódica y sistemática de marrones.
El brown dispatcher, a veces conocido como Jefe de Proyecto, se caracteriza
por sufrir de una personalidad inestable y tornadiza que le hace cambiar de
parecer con frecuencia, suprimiendo los marrones asignados y/o
reemplazándolos por otros si cabe aún más inútiles.
Los marrones endiñados por un brown dispatcher suelen ser continuos en el
tiempo y de duración discreta.
O Rei do Marrón:
Este es el browner supremo. O Rei se caracteriza por la generación de
marrones de proporciones titánicas, sencillísimos según él, que deben estar
terminados siempre en un tiempo récord.
O Rei suele ocultarse tras una fachada inocente que oculta sus aviesas
intenciones. No se sabe de ningún Rei que no se haya dirigido amablemente a
sus víctimas antes de enmarronarlas. Se dice de ellos que son lobos con piel
de Cordero, en honor a uno de los más famosos Reyes que ha conocido la
historia.
Como suele suceder, la inutilidad de los marrones endiñados por un Rei es
directamente proporcional al esfuerzo necesario para conseguirlos e
inversamente proporcional al tiempo disponible para acabarlos.
Existe una variedad mutante del Rei, de denominación incierta (O Mais
Portentouso Enmarronador do Universo Mondo, es la más común) que se
caracteriza por ser un híbrido de Rei y Dispatcher. Obviamente, estos
sujetos son seres desgraciados (en su doble acepción) ya que todo el mundo
rehuye hablar con ellos ante la altísima probabilidad de acabar cubierto de
caca.
2.2.- Sujetos pasivos:
Los sujetos pasivos son los destinatarios finales del marrón. La
característica de sujeto pasivo no debe ser objeto de frustración, ya que
existen técnicas que pueden hacer al sujeto pasar de pasivo a activo, como
se verá más adelante en este documento.
La siguiente lista describe los cuatro tipos más usuales de sujetos pasivos,
en orden creciente de probabilidad marroneante.
Enmarronado (Browned):
Se denomina browned a todo sujeto al que acaba de caerle encima un marrón.
Todo el mundo es vulnerable a verse enmarronado, (everybody is brownable)
por lo que categoría de browned no es exclusiva de ningún grupo específico.
Como dice uno de los corolarios de Brownzowski: “Se enmarrona el Rey, se
enmarrona el Papa, y de enmarronarse nadie se escapa”.
Buscamarrones (Brown Finder):
El brown finder o tontolculo es un tipo especial de sujeto presente en toda
empresa al que su especial forma de ser le convierte en candidato especial a
comerse marrones.
Se le reconoce fácilmente pues sus frases suelen empezar por entradas como
“Yo me ofrezco voluntario” o “Yo te echo una mano”. Esta predisposición a
comer marrones les hace ganar muchos amigos, tanto entre los compañeros como
entre los jefes; pues ven en él un blanco de descarga inmediato.
Comemarrones (Brown Eater):
El Brown Eater es un sujeto desdichado cuya existencia parece girar en torno
a la comida de marrones. Morador habitual de la Brown Room (ver más abajo),
el comemarrones empieza y acaba su jornada laboral sepultado entre toneladas
de papel y agobiado por multitud de marrones, reales o virtuales.
No todos los Brown Eaters consiguen sobrevivir. El camino es largo, duro y
erizado de trampas. Sin embargo, aquellos que logran remontar la condición
de comemarrones deben ser tratados con suma cautela; esto es así porque el
largo periodo de comida marronil afecta severamente a sus cerebros y, desde
ese momento, sólo viven para la venganza. Debido a ello, un comemarrones
liberado tiende asintóticamente a reciclarse en Brown Dispatcher de Primera.
PBC (DFB):
El PBC (siglas de P… Becario de los C…) se encuentra en el escalón más
bajo de la escala evolutiva y por tanto carece de derechos pero no de
deberes. Estas dos características se combinan de un modo tan perfecto que
los browners (de todo tipo) les tienen considerados como comemarrones de
primera.
Son limpios, educados, no se quejan, trabajan como cosacos y, en algunos
casos, no cobran. No es de extrañar, pues, que las empresas hagan un uso
cada vez más extensivo de PBCs.
El PBC suele acabar de dos formas posibles: contratado por la empresa, con
lo cual cambia sus grilletes de hierro por unos de acero inoxidable; o
ingresado en el instituto frenopático más próximo, incapaz de aceptar la
presión.
3.- Terminología de uso corriente:
El marrón no es un objeto aislado. Parte de su idiosincrasia reside en el
conjunto de accesorios y/o complementos de que se rodea y que contribuyen a
darle carácter. He aquí una lista de terminología corriente, aplicada al
marrón.
Comerse un marrón (To Eat a Brown):
La más usada. Es el hecho en sí mismo de haberse convertido en receptor de
un marrón fresquito. Afortunadamente, el hecho de comerse un marrón no tiene
por qué implicar tener que finalizarlo.
Son sinónimos de esta acepción, enmarronarse (To Be Browned) y recibir un
marrón (To Get Browned). La frase usualmente empleada por los browners es
“Te ha caído un marrón”, lamentablemente intraducible (A Brown has fallen
upon you, no es válida).
Marronómetro (Brownmeter):
Se denomina así al documento (impreso o electrónico) donde se van apuntando
los marrones, tanto encargados como planificados.
El marronómetro puede adquirir diversas y variadas formas, recibiendo
nombres curiosos según se les iban ocurriendo a sus creadores. Así podemos
encontrar el Diagrama de Gantt, el Cuaderno de Carga, etc…Existen, incluso
programas informáticos de cuyo nombre no quiero acordarme, destinados a la
elaboración con estridentes colorines de marronómetros de pintorescas
formas.
En general, el marronómetro sirve para que los Browners tengan apuntadas las
fechas previstas de finalización del marrón y, llegado el momento, se
sientan en el derecho de exigirlo. El marronómetro es una de las más fuertes
medidas de presión psicológica que pueden aplicarse al Browned.
Es normal que en el período de negociación/aceptación del marrón el browned
se vea en la necesidad de estimar cuando cree que estará acabado el trabajo.
¡Grave error!. En General el browner tomará esta fecha como de compromiso de
finalización y no como estimación, con lo cual algo que parecía razonable se
acaba convirtiendo en una pesadilla.
Hay que hacer notar que al hacer esta estimación, el browned normalmente
considera el tiempo que le llevará acabar ESE marrón, pero no suele tener en
cuenta el resto de marrones que le irán cayendo por el camino (Ver
Dosificación del Marrón). Además, con la intención de agradar al browner, y
desde el desconocimiento inicial del problema, se suele dar una estimación
optimista del trabajo, es decir, suponiendo que no habrá contratiempos. ¡Mal
otra vez! Nunca hay que olvidar la Ley de Murphy.
Zona de Marrones (Brown Zone):
También denominada Zona de Alto Riesgo de Marrón, es un lugar donde la
probabilidad de comerse un marrón es mucho más elevada de lo normal.
Estas zonas no suelen estar delimitadas físicamente, siendo un conjunto
finito (distinto del vacío) de recintos múltiplemente conexos, abiertos o
cerrados, entre los cuales no tiene porqué existir una relación causal.
Suelen ser Brown Zones los despachos de los jefes, las zonas colindantes a
dichos despachos y aquellos lugares por los que suelen pasar con frecuencia.
También pueden incluirse en esta clasificación las zonas frecuentadas por
los browners.
Es imprescindible evitar estas zonas en la medida de lo posible, ya que la
probabilidad de comerse un marrón es directamente proporcional al tiempo que
se pase en ellas.
4.- Tipos de marrón:
Contrariamente a lo que pueda pensarse, el marrón no es un objeto claramente
definido. Existen varios tipos de marrón y conocerlos ayuda a delimitar con
claridad la actitud a tomar ante la inminencia o hecho consumado de una
comida de marrón.
Marrón flotante (Floating Brown):
Es un marrón que sobrevuela las cabezas de sus posibles destinatarios sin
decidir sobre quién caer ni en qué momento hacerlo.
Este marrón tiene la característica de que es conocido con antelación, lo
cual posibilita la adopción de medidas preventivas por parte de los
candidatos a browned. La táctica más conocida es contraer una repentina
enfermedad que impide al browned acudir a la oficina durante una semana o
dos. Sin embargo, está técnica es ampliamente conocida por los browners y no
se recomienda. Otras tácticas más útiles suelen ser autoasignarse marrones
inexistentes y mucho más urgentes encargados por falsos browners que impiden
la asignación del floating brown. No obstante, ¡cuidado! ya que esta técnica
ha demostrado en ocasiones ser un arma de doble filo.
Marrón imprevisto (Unexpected Brown):
Este es el marrón que nadie se espera. Se trata de la modalidad más
corriente de marrón ya que si los marrones estuvieran previstos sería mucho
más fácil esquivarlos.
Marrón fulminante (Flashing Brown):
Se trata de un marrón que cae sobre uno de repente, sin previo aviso, de tal
forma que cuando uno quiere darse ya está enmarronado y ni siquiera ha
tenido tiempo de abrir la boca.
Esta es una modalidad del unexpected brown con agravantes, ya que en este
caso el tiempo de respuesta del sujeto pasivo es superior al tiempo de
dispatching del browner, con lo cual el marrón casi siempre consigue
alcanzar su total plenitud.
Se recomienda un gran entrenamiento para este tipo de marrones, ya que, al
ser altamente inesperados, sólo el tiempo de reacción y capacidad de réplica
(o labia) del sujeto pasivo pueden lograr esquivarlo.
Marrón no evitable (Unavoidable Brown):
Este es el tipo más fatídico de marrón ya que, como su propio nombre indica,
posee unas características que convierten al sujeto pasivo en el receptor
idóneo para el mismo; debido a ello no importará el volumen previo de
marrones adquiridos o los llantos, pataletas y/o blasfemias del enmarronado:
el brown entrará hasta la bola sobre el desdichado browned.
Marrón mutante (Mutie Brown):
Este es un tipo de marrón que evoluciona en el tiempo, de tal manera que,
aunque inicialmente se planteó de una determinada manera, acaba
convirtiéndose en la cosa más insospechada, generando toneladas de basura
por el camino.
También entran en esta categoría aquellos marrones reconocidos como tales
pero que aparentemente están bien dimensionados en tiempo, lo que permite
respirar un poco; pero que, sin embargo, escasos minutos después eclosionan
ante llamadas del tipo de la siguiente:
- ¿Tienes ya ese encargo?
- Ah, pero, ¿lo querías ya?
- Jod…, claro, ¡si tengo la reunión a las seis!
Marrón Pata Negra (Black Leg Brown):
Este es el marrón de tu vida, el que te dejará indefectible marcado a sangre
y fuego para siempre. Los marrones pata negra suelen ser ilimitados en
tamaño pero de duración discreta, lo que agrava aún más sus características,
de por sí dañinas.
Como el astuto lector habrá sospechado, los browners que endiñan marrones de
este estilo adquieren automáticamente la categoría de Reies do Marrón.
El desafortunado comedor de un marrón pata negra, una vez que haya podido
sobrevivir a él, gozará, no obstante, de una gran ventaja sobre sus otros
compañeros, y es que acabará tan escocido que será muy difícil para los
browners colarle nuevos marrones: las técnicas defensivas del ex-browned
habrán mejorado ostensiblemente e incluso pueden tornarse agresivas según
los casos.
Automarrón (AutoBrown):
Este marrón es un caso especial y peligroso que suele desarrollarse en tres
fases.
En principio comienza como un encargo, bien sea de tu jefe directo o de un
compañero de otro departamento, cuya realización no parece plantear ninguna
dificultad. Esta primera impresión constituye el primer error a evitar, ya
que, debido a dicha sencillez aparente, el marrón es asumido ingenuamente
por el incauto browned. Esta es la Fase de Comida.
Sin embargo, en cuanto uno comienza a trabajar en el asunto se va dando
cuenta de que la cosa no es tan sencilla, de que va a llevar bastante más
trabajo del esperado, y de que encima se lo hemos prometido para ya mismo al
browner. Esta es la Fase de Furia, reconocible porque el sujeto arrejunta
las cejas y/o empieza a murmurar (o gritar, según) frases del estilo de:
“…si es que soy un gilip…”, o “¡quién c… me mandaría a mí…!”.
No obstante, el daño ya esta hecho y se entra en la Fase de Apagar Fuegos.
Sólo caben dos salidas: comerse el marrón entero, la más habitual; o bien
marear la perdiz en la medida de lo posible aduciendo imprevistos y
dificultades asociadas a la tarea. “No, es que el programa calcula forlayos,
pero para obtener filostros hay que modificarlo y eso llevaría un par de
días” es una frase muy socorrida en estos casos que no dudamos que el lector
sabrá adaptar a su caso concreto.
Marrón de Ultima Hora (Last-time Brown):
El más temido y a la vez el más odiado. Es el que te endiñan cuando, al
final de la jornada laboral establecida en el convenio (risas), y tras
recoger tus cosas para irte a casita, se acerca el jefe (o similar) y
pronuncia la siguiente sentencia (algunos la llaman invocación demoniaca):
“¿Tienes un momentito?”.
A partir de ese instante, sólo una mente rápida será capaz de inventar una
excusa plausible que permita la pronta huida. Es conveniente disponer de un
amplio repertorio, ya que el excusarse alegando citas con el dentista o
similar una y otra vez puede llegar a despertar el chip de alarma del jefe.
Marrón pre-Vacaciones (pre-Holiday Brown):
Se trata, como el avezado lector ya habrá supuesto, de una variante del
last-time brown con agravantes ya que este es el marrón que por defecto e
inevitablemente le caerá a uno un par de días antes de irse de vacaciones
(no falla).
En algunos casos este tipo de marrón puede ser fatídico e incluso llegar a
motivar el retraso (a veces indefinido) de las vacaciones. No obstante, como
hasta los más crueles browners saben: “Las vacaciones son sagradas”, y las
posibilidades de lograr un passing brown con éxito suelen ser elevadas.
Passing Brown (Paso de marrón):
Es la técnica en la que, por medio de trucos y añagazas, generalmente
sucios, se consigue endiñarle el marrón a un compañero.
Los argumentos que suelen emplear en estas situaciones giran en torno a la
gran ignorancia propia para hacer frente al trabajo encomendado (nótese que
jamás deberá emplearse la palabra marrón si se desea hacer un passing, o el
jefe se dará cuenta del intento) y la gran valía y amplitud de conocimientos
del (incauto) compañero.
Algunas frases de uso común son: “Sí, hombre; si a mí ya me ha hecho él
alguna vez cosas parecidas” o “Pues la verdad es que yo de eso no tengo ni
p… idea. ¡El que sabe mucho es…!”
Para garantizar un buen Passing es conveniente, asimismo, hacer notar la
gran cantidad de marrones que uno tiene encima frente a la alta
disponibilidad del compañero.
Si el Passing se realiza en la manera adecuada no sólo sirve para esquivar
el marrón, sino que además, con cierta gracia y astucia, el compañero puede
llegar a agradecerlo ya que le supondrá una inmejorable ocasión para ganar
puntos ante el jefe a la par que para adquirir experiencia en temas nuevos.
Brown Calendar (Calendario del marrón):
Otra solución para librarse del marrón, es fijar la fecha de finalización
del mismo (tarea inhumana, que requiere gran habilidad). Algunos
privilegiados, lo han conseguido gracias a este calendario.
+—+—+—+—+—+—+—+
|NEG|VIE|VIE|VIE|JUE|LUN|MAR|
+—+—+—+—+—+—+—+
| 8 | 7 | 6 | 5 | 4 | 3 | 2 |
+—+—+—+—+—+—+—+
|16 |15 |14 |12 |11 |10 | 9 |
+—+—+—+—+—+—+—+
|23 |22 |21 |20 |19 |18 |17 |
+—+—+—+—+—+—+—+
|32 |30 |29 |28 |26 |25 |24 |
+—+—+—+—+—+—+—+
|39 |38 |37 |36 |35 |34 |33 |
+—+—+—+—+—+—+—+
11934. Como la mayoría de los trabajos deberían estar ayer, con este
calendario los trabajos pueden ser solicitados el día 7, y ser entregados el
día 3.
11935. La mayoría de los trabajos son para el viernes, por lo que hay tres
viernes en cada semana.
11936. Se añaden ocho días más a cada més para evitar el pánico del trabajo
de fin de mes.
11937. No hay día 1. De esta forma, evitamos la tardanza en la entrega en el
último minuto de los trabajos del mes pasado.
11938. Se eliminan las resacas junto con los improductivos sábados y
domingos.
11939. Se introduce un nuevo día – Día de negociación- siendo el resto de
los días de pánico ininterrumpido.



Haz un comentario. Atención: Cuida tu ortografía, o no será publicado. Nada de vocabulario hoygan. No escribas todo en mayúsculas. Usa todas las vocales.