Volvemos a las andadas Compartir
Inciso de política y decencia.
A la Justicia en España no se la toca, ni se la mira, ni se la roza. Los jueces pueden ir a la huelga para defender a aquel calamitoso colega cuya incompetencia dejó suelto al asesino de la niña Mari Luz; que vivimos en un país libre. Pero si los ciudadanos se atreven a cuestionar públicamente la más mínima decisión de la Justicia, por espeluznante que parezca, se trata de un acto “antidemocrático”, un “golpe contra el Estado” o un “atentado contra la independencia judicial”.
Si el diputado Federico Trillo dice impunemente que Garzón “actúa con manifiesta injusticia y manifiesta ilegalidad” es sacrosanta libertad de expresión. Pero si a un ex fiscal jubilado se le ocurre replicar que el Supremo se ha convertido en cómplice del fascismo por su acoso a Garzón, estamos ante un delito que incluso merece otra denuncia de Manos Arriba (esto es un atraco).
Gracias Escolar, que grande eres.
Grupo de Facebook en apoyo de Garzon.
En esta web hay un calendario de movilizaciones en su apoyo.
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